Antes de empezar a hablar de Camboya queremos comentar que nos ha encantado Vietnam. Es un país recomendable 100%, nos ha gustado muchísimo su gente y su comida. Hemos conocido a mucha gente durante este viaje, y salvo alguna excepción muy puntual todos han sido encantadores con nosotros.
Es un país con una gran diferencia de norte a sur, y es alucinante como están avanzando y progresando después de todo lo vivido, convirtiéndose en un país poco a poco cada vez más desarrollado y con menos pobreza. O al menos, hemos visto que la mayoría de gente tiene un mínimo con el que vivir, cosa que ha sido lo que más nos ha chocado al llegar a Camboya.
Esperábamos que fuera similar a Vietnam, pero nada más cruzar la frontera la miseria ha aparecido, nunca antes habíamos visto a tanta gente pidiendo y sin nada más que la ropa puesta, y eso en el mejor de los casos. Queremos dejar claro que así como en Vietnam hemos estado en muchos sitios y al principio convivimos con gente vietnamita, en Camboya nos vamos a limitar a viajar a lo más turístico, es decir, a la capital (Phnom Penh) y al pueblo cercano a los templos de Angkor (Siem Reap). Aún así, siendo lo más turístico han venido a pedirnos comida muchísimos niños con cara de hambriento, osea que no queremos imaginarnos como tiene que ser el resto del país, muy duro. Nosotros os contaremos nuestra pequeña experiencia vivida aquí, aunque probablemente hayamos conocido una muy pequeña parte de Camboya...
15 de noviembre
Madrugón
A las 4:00 de la mañana sonó el despertador, y ya van dos noches consecutivas. A las 4:45 teníamos que estar en la recepción del hotel pues vendrían a buscarnos para llevarnos a la estación de autobuses. Bajamos con algo de tiempo ya que teníamos que pagar la segunda noche y después de todo el jaleo queríamos asegurarnos de pagar lo acordado.
Sobre las 5 llegamos a la estación de buses, pero el bus no salía hasta las 5:30 y los únicos no-vietnamitas éramos nosotros otra vez. Cada vez que podemos intentamos coger buses de línea, que por lo menos en Vietnam han sido espaciosos y con un buen aire acondicionado, y encima los precios no están tan inflados como en los organizados para turistas.
Cambio de país
El trayecto se suponía que era de unas 7 horas y todo fue sobre lo previsto. Además a eso de las 8 nos repartieron unos tickets en perfecto vietnamita que fueron la sorpresa del viaje: teníamos desayuno incluido! Osea que ahí estábamos nosotros, en un bar de carretera repleto de vietnamitas comiendo noodles y nosotros comiendo un huevo frito en pan.
Tras esto, continuamos nuestro camino hasta la frontera. Al llegar a este punto del trayecto, el chico que al principio del viaje había recogido todos los pasaportes de los viajeros bajo para presentarlos a los policías, y pasamos caminando la primera frontera de abandonar Vietnam. Al llegar a la segunda frontera, la de Camboya, ya que únicamente nosotros eramos extranjeros nos hicieron bajar del autobús a pagar nuestra entrada al país. Nos habían informado de que el precio era de unos 25$, pero tuvimos "suerte" y los simpáticos policías que nos tocaron nos hicieron pagar 33$ por persona. Por un momento, intentamos que nos justificaran el precio pero tras ver sus caras decidimos aceptarlo y seguir con nuestro viaje. También nos tomaron la temperatura corporal, cosa que no teníamos ni idea que hacían e imaginamos que será por si algún extranjero entra con síntomas de padecer alguna enfermedad tropical. Nosotros por ahora todo en orden.
A eso de las 12:30 llegamos a Phnom Penh. El hostal que habíamos reservado (recomendado por nuestros amigos mexicanos que ya habían pasado por Phonm Penh) se llamaba Me Mates Villa y cogimos una habitación compartida de 8 personas sin desayuno por 5$ por persona. El hostel tenía recogida gratuita en la estación de buses pero como no habíamos tenido conexión a internet no habíamos podido concretarlo, por lo que nos tocó andar un rato con las mochilas.
A eso de las 12:30 llegamos a Phnom Penh. El hostal que habíamos reservado (recomendado por nuestros amigos mexicanos que ya habían pasado por Phonm Penh) se llamaba Me Mates Villa y cogimos una habitación compartida de 8 personas sin desayuno por 5$ por persona. El hostel tenía recogida gratuita en la estación de buses pero como no habíamos tenido conexión a internet no habíamos podido concretarlo, por lo que nos tocó andar un rato con las mochilas.
Hamburguesa con wifi
Teníamos bastante hambre al llegar y no teníamos ni idea de cual era la localización de nuestro hotel. Cerca de la estación de autobuses encontramos un centro comercial con una hamburguesería tipo McDonalds y con wifi, y ahí nos metimos a matar dos pájaros de un tiro. Una vez situados y con la tripa llena, nos pusimos las mochilas al hombro y nos dirigimos al hostal.
Cambio de planes
Llegamos con idea de ir a ver algo esa tarde, pero entre una cosa y otra eran como las 15:00 y sobre las 17:00 cerraban todo, por lo que decidimos descansar un rato y salir a dar un paseo a media tarde, para situarnos y ver algunas cosas que no tuvieran horario.
Una vez más miramos TripAdvisor para decidir que cenar, además habiendo cambiado de país queríamos probar la nueva comida de Camboya.
Cogimos el mapa y nos pusimos a recorrer todo el paseo tranquilamente, en él se encuentra el Monumento a la Independencia, un Monumento al rey y blablabla...
Tras ver a mucha gente bailando en medio del paseo, edificios que no tienen nada que ver con los de Vietnam (tal vez alguno con alguno de HCMC) y muchas luces de colorines que les encantan iluminando fuentes o cualquier cosa, llegamos al paseo del río. Esta zona estaba repleta de guiris y restaurantes, pero nosotros en busca del nuestro.
Khmer Borane
Aproximadamente al de una hora de llegar a la zona de bares, llegamos a la dirección de nuestro restaurante pero ahí no estaba. Miramos otro mapa, y ahí estaba la dirección correcta. Era un sitio con comida camboyana y cenamos muy bien. Por ahora, la salsa que utilizan para todo compuesta por pimienta, sal, limón y alguna otra cosa nos está encantando.
Tras esto, nos fuimos hacía el hostal dando un paseito para al día siguiente madrugar y aprovechar para ver todo lo planeado.
16 de noviembre
Desayunos que hacen cambiar los planes
A eso de las 8 sonó el despertador y nuestra intención era visitar el Palacio Real y el Museo Nacional. Ambos se encontraban a un par de manzanas de nuestro hostal, por lo que, pusimos rumbo a ellos con idea de desayunar algo por el camino. Al de un par de puertas de nuestro hostal, nos paramos en otro a desayunar. Era uno muy pequeño en el que había dos chicas camboyanas y un hombre occidental con una niña camboyana. Tras pedir nuestro desayuno, nada del otro mundo, empezamos a hablar con el señor. Era inglés y llevaba 8 años trabajando en Camboya, debió llegar como asesor político pero al ver el país montó una ONG con la que ir construyendo colegios por los pueblos de todo Camboya. El proyecto empezó con uno pero ya iba por el número 24.
Pretendíamos desayunar rápido ya que de 11:00-14:00 cerraban el Palacio Real pero al final estuvimos muchísimo tiempo hablando con él y hasta las 10:30 o así ni nos planteamos movernos. Nos estuvo contando el cambio que ha visto en 8 años, que cuando llego necesitaba 3 días para llegar a los colegios y ahora en unas 7 horas llegaba, y a nosotros que nos parecía todo un país con mucho cambio por delante, pues cómo sería hace 8 años. También nos contó como funciona su ONG y después de que salieran en la conversación los Jemeres Rojos (guerrilla autoritaria presentada como república popular, que entre los años 1975 y 1979 bajo el mando del líder Pol Pot realizó el genocido camboyano, haciendo desaparecer entre 2 y 3 millones de personas), tema acerca del que nos habíamos informado, nos fuimos a ver la prisión de Tuol Sleng (S-21) muy recomendada por este inglés. Fue un cambio de planes, ya que después de ver el Museo de los Vestigios de la Guerra de HCMC queríamos evitar más museos del mismo estilo.
Visitar esta prisión se encontraba en nuestros planes iniciales hasta ver el Museo de HCMC. Que quede claro que somos los primeros que al viajar a un país queremos conocer su historia, pero esta parte de la historia fue muy dura y es muy reciente, y tampoco queríamos pasarnos el viaje con un nudo en el estómago. Aún así, finalmente gano el corazón a la cabeza, y aunque no fuimos a ver los campos de exterminio (suficiente tuvimos en Berlín) nos fuimos a ver el S-21.
Salimos del hostal aparte de con el desayuno encima, con el hermano de una de las camboyanas que nos llevaba en Tuk-Tuk (una moto-taxi como en las fotos) a la prisión y con los billetes de bus a Siem Reap, nuestra próxima parada, comprados.
Tuol Sleng (S-21)
Entre las primeras medidas que el régimen de Pol Pot implantó en el país estuvieron la eliminación literal de los conglomerados urbanos y la declaración de los habitantes de la ciudad como enemigos del Estado, la desaparición de la moneda, el comercio, el mercado, las escuelas, la literatura, toda forma de arte, cultura, y las religiones. La aniquilación sistemática de la oposición con sus familias y todos los que a los ojos del Estado eran declarados enemigos (entiéndase aquellos que fueran o parecieran intelectuales), hicieron que se instalaran prisiones de tortura en las escuelas, de las cuales la más célebre, por ser la más secreta, es la conocida como Tuol Sleng.
Hoy en día se conoce como el Museo del Genocidio o S-21 y fue un centro de interrogación, tortura y ejecución creado por el régimen de los Jemeres Rojos para eliminar personas consideradas enemigas del Estado de la Kampuchea Democrática. Y tras este copia-pega nos metemos a explicar lo vivido.
A eso de las 11:00 llegamos en nuestra primera experiencia en Tuk-Tuk a la prisión. Esta escuela estaba dividida en 4 edificios. En el edificio A había clases convertidas en celdas con una cama y una caja de munición utilizada para realizar sus necesidades, las mejores celdas que se podían encontrar. Esta parte está conservada tal cual, y en las paredes de las celdas hay fotografías de los cuerpos encontrados en ellas.
En los edificios B, C y D había unas celdas colectivas y otras enanas, algunas de ellas de ladrillos y otras de madera. En uno de estos edificios, siguen estando las celdas para poder verlas y en los otros dos se pueden ver fotos de los prisioneros antes y después (con buen parecido a los nazis guardaban fotos de todos los asesinatos), biografías de los mayores dirigentes del Estado de la Kampuchea Democrática (Pol Pot falleció, algunos del resto de cabecillas están en la cárcel desde el año 2007 y todavía no han sido juzgados), la historia en primera personas de los 12 supervivientes, las maneras de tortura...
Por está prisión pasaron al menos 14.000 personas entre 1976 y 1979, de las cuales sólo sobrevivieron 12, entre ellas 5 niños. Toda esta historia ha sido relativamente nueva para nosotros y ahora entendemos como la mayoría de la población de Camboya es menor de 30 años. Una vez más, los humanos somos alucinantes...
La visita realmente merece la pena, aún saliendo de allí con un poco de agobio. La entrada vale 3$, y con carnet de estudiante sale gratis.
La visita realmente merece la pena, aún saliendo de allí con un poco de agobio. La entrada vale 3$, y con carnet de estudiante sale gratis.
Mercado Ruso (Toul Tom Pong)
Tras aproximadamente 1h30 visitando la prisión, decidimos hacer un cambio de aires y nos fuimos a ver el Mercado Ruso. Durante este viaje hemos visto muchos mercados, por lo que tampoco teníamos mucha esperanza en que nos sorprendiera pero parecía ser algo distinto al resto. Y así fue, a pesar de tener la típica parte de souvenirs, pantalones, camisetas etc que hay en todos los mercados de estos países, tenía una parte central (sin nada de ventilación y apenas luz) llena de comida. Ahí fuimos, de cabeza a probar lo que nos pusieran.
Palacio Real
Una vez con la tripa llena, continuamos con nuestro planning de turismeo. Habíamos sustituido el Museo Nacional por Tuol Sleng, por lo que, nuestra siguiente parada fue el Palacio Real. La entrada nos costó 25000 KHR (rieles camboyanos), unos 5$ por persona. Se nos ha olvidado comentar que aunque la moneda oficial de camboya sea el KHR casi todo el mundo utiliza los USD, menos para dar los cambios ya que como no hay monedas se usan los KHR.
Es un palacio enorme con unos edificios majestuosos, por dentro no se podían sacar fotos osea que os dejamos unas cuantas de los edificios.
Ounalom Pagoda
Cerca del Palacio Real se encuentra esta pagoda, y aquí nos sucedió una cosa muy curiosa e interesante (que no podemos acompañar con fotos porque nos quedamos sin batería) que no habíamos vivido antes.
Esta Pagoda debe ser conocida por tener pelos de la ceja de un Buda, y por ser un centro de referencia dentro de los monjes budistas. Al llegar a la pagoda detrás del edificio principal, donde se encuentra el pelo del Buda, se nos acercó un señor y nos metió por una puertita a "rezar" enfrente de un Buda. Aquí lo que normalmente hacen es encender un incienso y dar las gracias juntando las dos manos, pero de repente este señor nos empezó a rociar algo así como agua bendita mientras rezaba en camboyano (eso nos imaginamos), y nos la hizo pasárnosla por la cara mientras seguía diciendo algo en este idioma inteligible. Fue una experiencia muy mística y espiritual.
Tras esto decidimos irnos al hostal a descansar un rato, pero en el camino Mikel decidió cortarse el pelo, sí solo el pelo, no la barba. Y conseguimos encender la cámara un segundo para sacar una foto de este momentazo.
Preparados para cenar
En el hostal, había muy buen ambiente y happy hour, por lo que una vez duchados cogimos el portátil y bajamos con él al bar a reservar hoteles, escribir el blog etc. Al final estuvimos bien de rato ahí, y nos fuimos apalancando, con la cama tan cerca terminamos cenando allí mismo un sandwich y una hamburguesa, que estaban ambas cosas riquísimas.
Tras esto, nos fuimos a la cama ya que al día siguiente por la mañana teníamos el bus con destino a Siem Reap, para visitar los tan esperados Templos de Angkor.







Kaixo guapitos!!
ResponderEliminarEstá claro que Vietnam os ha impresionado por todo:su gente ,su comida,su cultura...
A ver si tenéis la misma suerte en Camboya y la dureza de su historia no os influye negativamente.
Y a pasarlo bien,que os queda cada vez menos!!!!
Musu asko.Itxaso.
Hola guapos¡
ResponderEliminarInteresante todo lo que habeis contado de Camboya ,que aunque por conocido no deja de ser duro verlo en vivo y en directo,experiencia humana impactante para vosotros supongo.Bueno ,seguid aprendiendo y disfrutando.
Un beso enorme para los dos.Karmele
Hola chicos: No me he olvidado de vosotros pero es que hoy lunes he andado un poco pillada de tiempo. A pesar de la primera impresión de Camboya, que también el interesante, supongo que lo habréis compensado con la belleza de Angkor. Lo que sí está claro es que tenéis el estómago a prueba de bomba. Estáis teniendo una aventura preciosa, adelante y disfrutad. Besos. ASUN
ResponderEliminarBueno, no está mal el curro que estáis haciendo con el blog, pero que sepáis que merece la pena. Yo estoy viajando con vosotros.
ResponderEliminarFuerte lo de Camboya!!
Besos a los dos. Poti
Aupa bikote, me incorporo de nuevo después de estar unos días fuera.Con experiencias duras incluidas aprovechad el tiempo, que los días corren y ya os queda menos para estar de vuelta.La peluquería muy txula, ya veremos el resultado de ese corte.Animos y muxus.
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