No nos quedaba mucha cosa que hacer en Hanoi, durante este par de días antes de volver a Bilbao, nuestro plan era comprar recuerditos y cositas, e ir a ver el mausoleo de Ho Chi Minh, ya que la vez anterior dio la casualidad de que estaba cerrado por mantenimiento.
Esta vez algo había cambiado en Hanoi, y es que aparte de que no había mosquitos por todas partes, las temperaturas habían descendido bastante y nuestra vestimenta para recorrer sus calles no era tan fresca como la última vez. Además, aunque se supone que en Vietnam solo celebran el año nuevo lunar (Tet), nos ha sorprendido mucho la cantidad de arboles navideños y decoraciones varias por las calles.