jueves, 27 de noviembre de 2014

Días 49 a 52: Siem Reap (Templos de Angkor)

17 de noviembre

Por medio de un microbús, el cual pensamos que sería la mejor opción para movernos por las carreteras camboyanas, llegamos sobre las 16:30 a la ciudad de Siem Reap. Fue un bus eterno, y seriamente recomendamos hacer este trayecto en un bus normal, más barato y espacioso que el que cogimos.  Esta es una ciudad hotelera de Camboya, donde todo gira en torno a los templos de Angkor, precisamente a lo que nosotros veníamos.



Greenpark Village

Teníamos una reserva en un hostal con servicio de recogida de la estación de buses. Nos esperaba un Tuk Tuk, una mototaxi de esas que hay en todo el país.


La llegada al hostal fue muy agradable. Los trabajadores del mismo, todos jovencitos y sonrientes, nos recibieron con los brazos abiertos. La habitación era grande y la cama cómoda. Muy recomendable este hostal, que también incluía desayuno y alquiler gratuito de bicis. Otro punto a favor, para gente como nosotros que íbamos expresamente a visitar los templos, fue que estuviera apartado del barullo del centro. Nos salió 12 € la noche.

Conociendo Siem Reap

Nuestra idea inicial era recorrer los templos de Angkor en bici, cosa que diferentes personas nos habían recomendado. Pero para ello, teníamos que probar las bicis que nos proporcionaba el hotel. Eran bicis antiguas de carretera, que parecía que cascarían al de pocos kilómetros. 
Para comprobar que no nos quedaríamos tirados a medio camino fuimos al centro de la ciudad, a unos 2 kilómetros del hostal. Ningún problema aparente con las bicis. Todo en orden, salvo el culo, que empezaba a hacer callo.
Paramos en una pagoda antes de llegar al centro. Se llama Preah Prom Rath Pagoda. Nada que ver con lo que nos esperaba al día siguiente, pero una primera toma de contacto con la religión.


Más tarde paramos en el mercado, desde ropa hasta comida, nada del otro mundo. Pero aprovechamos para cenar en uno de los puestitos de fuera, unos noodles y unos "pasteles" de arroz rellenos de espinacas. Rico rico y por 1$ el plato.


Antes de volver a descansar, nos tomamos algo en un bar llamado "Angkor What?", que debe ser un clásico de la ciudad. Estaba en la Pub Street, un lugar que parece Salou. No teníamos muchas ganas de juerga, y nos esperaban días largos, así que irnos a dormir fue la mejor opción.


18 de noviembre

El despertador sonó a las 6 de la mañana. Nuestros días explorando templos comenzaban. Estábamos ansiosos por ello, y con el buen desayuno que nos dieron en el hotel nos pusimos en marcha con nuestras bicis.

Para poneros un poco en situación, estos templos fueron construidos hace aproximadamente un milenio. Eran las capital del imperio jemer (Khmer). Sus edificios están construidos por diferentes tipos de piedras, pero sin unión aparente entre ellas, es decir, sin cemento o algo parecido, simplemente unas piedras encima de otras. Método que sigue sin conocerse hoy en día...

La mayoría de los templos son Hinduistas, pero también se pueden encontrar algunos Budistas, e incluso varios que son mezcla de ambas religiones.

Para más información, os dejo wikipedia.

Para los despistaos, no confundir este Angkor con el de Port Aventura, este es una copia barata.


Circuito grande

Antes de comenzar teníamos que comprar las entradas. Sólo pueden comprarse en la entrada principal a los templos, no os fiéis de gente que os las intente colocar. El pase para 3 días vale sobre 32 € (40 $).


Este día, repletos de energía, decidimos empezar por el conocido como circuito grande. Es el más largo en recorrido.

os dejamos nuestra ruta

Nuestra primera parada fue Preah Khan, un complejo enorme que nos sorprendió bastante. Era el primero, y no esperábamos gran cosa de los templos no conocidos. Ya que no queremos liaros mucho, os dejamos las fotos de los templos que vimos, con algún comentario.


Allí conocimos a Joao y Ana, portugués y polaca residentes en Alicante, una pareja muy agradable. Estuvimos de charleta un rato, hablando de templos, rutas y planes. Nos dieron algunos consejos para las visitas.

El siguiente fue Neak Pean, una serie de monumentos dentro de una isla artificial. Muy impresionantes el caminito hasta el islote, y la "simpleza" del templo.



Paradita para comer, donde por casualidad nos volvimos a encontrar con Joao y Ana. Compartimos mesa con ellos, fue un rato agradable y curioso a la vez.

Tercera estación, y con la tripa llena, Ta Som, y nos gustó el hecho de que estuviéramos solos. El templo en si no destacaba, pero al recorrerlo nos sorprendieron unas niñas camboyanas intentando vender souvenirs de una forma muy peculiar: te preguntaban de donde eras, y a partir de ahí te decían en tu idioma la capital, y contaban hasta diez. Por lo menos les vimos en 4 idiomas diferentes, y eso nos obligó a comprarles unos imanes.


La cuarta parada fue en East Mebon, un templo no muy grande, construido hacia arriba de forma piramidal. Aquí también estábamos solos, para explorarlo tranquilamente.


Lo último que vimos para cerrar el circuito fue Pre Roup, un templo derruido con un conjunto de torres en buen estado. Nos gustó y las vistas de toda la selva desde lo alto eran espectaculares.


Volvimos al hostal un poco reventados tras 36 kilómetros en bici, sin saber muy bien si seguiríamos con la bici o no el día siguiente. Aplazamos la decisión a la mañana siguiente, y con el hambre que teníamos fuimos a cenarnos una pizza enorme.

19 de noviembre

Circuito mediano

Para este circuito no madrugamos tanto, nos levantamos a eso de las 8. Era un circuito de unos 27 kilómetros, y como tras desayunar nos vimos con buen cuerpo, decidimos seguir con las bicis.


Empezamos el recorrido por el templo más lejano, llamado Ta Keo. No nos dijo gran cosa, estaba gran parte en proceso de restauración, y había demasiada gente. Muy del estilo al último del día anterior.


El segundo fue Ta Nei. Este templo nos lo recomendó un trabajador local, comentándonos que estaba en medio de la selva. La verdad que nos encantó. Casi no había gente, los buses no llegaban hasta allí, y estaba bastante virgen, destrozado por la naturaleza, sin ser restaurado. Además había unos cuantos monitos jugando en los arboles.


El tercero era un plato gordo. Era Ta Prohm, templo conocido por los arboles que han ido creciendo y siendo parte del templo. También conocido por la peli Tomb Raider, de Angelina Jolie.


Es de los que más nos gusto. Impresiona ver como la naturaleza le ha ido comiendo terreno a la construcción. El templo en si es gigantesco, pero suele estar lleno de gente, algo que le resta encanto, y además una parte la están restaurando.



Al salir de alli, hicimos paradita para comer. Como el día anterior, comimos Lok Lak (carne típica camboyana) y noodles. No paguéis mas de 3$ por plato.

Con fuerzas para seguir, paramos en Banteay Kdei, un gran complejo, enfrente del lago Srah Srang. No había gente, así que pudimos recorrerlo tranquilamente. No entró en nuestro TOP.



Lo último que vimos fue Prasat Kravan, un conjunto de torres que puede pasar desapercibido mientras uno va por allí, pero fue una visita express que mereció la pena. La construcción era de ladrillos, no de piedras como en el resto de templos.Y por detras, por la parte que no se ve, un montón de inscripciones y estatuas.


Ya de vuelta una señora del hostal nos recomendó un sitio barato para cenar. Estuvo muy bien, con comida rica y en un ambiente camboyano. La verdad que no sabemos el nombre ni el lugar exacto para recomendarlo, pero estaba en una esquina de la Pub Street del centro. Sitio de terraza donde la cocina estaba en la calle.

20 de noviembre

Angkor Wat y Angkor Thom

Nos quedaban por ver las joyas de la corona. El primero es el templo más famoso, y el segundo un conjunto de templos donde en su época vivían los emperadores.


Recomendados y no muy conscientes, nos levantamos bien temprano para llegar a Angkor Wat a las 5:30, para ver el amanecer. Sabíamos más que de sobra que estaría lleno de gente, encontramos un hueco y allí nos quedamos a ver como salía el sol e iluminaba poco a poco el templo. Después de haberlo visto también nosotros lo recomendamos.


El templo en si es una pasada. No tiene rival entre los demás, es un templo enorme, muy bonito y bien conservado. En fin, el edificio religioso más grande del mundo.




Tuvimos una pequeña experiencia con unos monos en la parte trasera del templo. Uno de ellos destrozo una mochila de unos japoneses delante de nosotros. Fueron entrando y escalando al templo. Daba la impresión de que eran los amos.


Mientras salíamos de allí, aprovechamos para comer el desayuno que el hotel nos había preparado para llevar. Pan, mantequilla, mermelada y plátanos.


Llegamos a la entrada de Angkor Thom, la gran ciudad amurallada.


Nuestra primera parada dentro fue para ver Bayon, el templo más importante del recinto. Muy impresionante y diferente al resto, con unas cincuentaypico torres con las típicas caras de Angkor.
  

Después hicimos unas visitas express a Baphuon y Phimeanakas, junto con el paseo de los elefantes, donde se alzaba el emperador frente a los suyos.


Ya habíamos visto prácticamente todo, por lo menos todo lo que habíamos venido a ver. Pero nos animamos Phnom Bakheng antes de irnos de allí. Esto era un templo derruido en lo alto de una montaña. Merece la pena por ver las vistas desde lo alto, ya que se ven algunos templos, entre ellos Angkor Wat.


Acabamos nuestra ruta en bici con unos 25 kilómetros este último día. El total en nuestras piernas suma unos 90 kilómetros en 3 días, que después de no haber andado en bici en mucho tiempo, no está nada mal.

Nos metimos una siesta de campeonato antes de bajar a cenar al centro. Realmente merecida esta siesta. Para cenar, fuimos a un restaurante recomendado por el hostal, mezcla de comida camboyana e india. Muy del montón. Cenamos Amok, otra forma camboyana de preparar la carne, con curry y leche de coco, pero no tan buena como Lok Lak.

Para acabar el ciclo de Angkor, nos dimos unos buenos masajes de pies y hombros por 3 $ los dos, media hora de masaje. Fue una extraña situación, un puesto de masajes con mucha gente, la mayoría de ellos dormidos, e Itsas recibiendo un masaje por una ladyboy.

Relajados y bien cenados, estábamos preparados para dormir. El día siguiente nos esperaba un largo día de viaje en bus a Bangkok.

Hasta pronto!

6 comentarios:

  1. Hola chicos,un gran trabajo el del blog de hoy,espectaculares fotos,acertados comentarios y experiencia inolvidable.Tendreis aún agujetas de las bicis,sois un poco brutos....
    Musus

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  2. Qué son para vosotros 90 kilómetros,si sois del "sentro sentro" de Bilbao!!!
    Ondo segi.Itxaso.

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  3. Como mañana hace 2 meses de vuestro comienzo de aventura, aprovecho para felicitaros por lo bien que lo hacéis y lo que disfrutamos y aprendemos con vuestros relatos. Maravilla de recorrido por Angkor y fotos increíbles. Esperamos impacientes la siguiente entrega. Montones de besos. ASUN

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  4. 5 de diciembre
    !SALIR DE LOS TEMPLOS, POR FAVOR!. Los enganchados esperamos novedades y no sabéis el tiempo que perdemos intentando verlas. ¿Estáis sin un euro? ¿Os han abducidos? ¿Os habéis hecho monjes?. Mesedez, ¡Contadnos algo!. Tenemos mono.

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  5. Jajajaja,lo mismo que el anterior estaba yo pensando!!!
    Musuak. Itxaso.

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  6. No pensais volver a escribir nada más, nunca? Ni una reseña de vuestro paso por Tailandia?
    Ánimo que seguimos esperando.
    Vais a volver y no habeís terminado. Besos guapos.Poti

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