miércoles, 29 de octubre de 2014

Días 26 a 28: Sapa

25 de octubre

Según llegamos al hotel tuvimos una muy buena impresión del sitio. Nos lo habían recomendado nuestros amigos de la agencia de viajes por lo que sabíamos que no iba a ser un horror, pero ha sido el mejor sitio en el que nos hemos alojado desde que estamos aquí y lo recomendamos por si alguien algún día tiene la oportunidad de conocer Sapa. Se llama Le Gecko, está genial situado y solamente tiene 5 habitaciones por lo que hay que andar espabiladillo para no quedarse sin ninguna. Además sirven comidas tanto vietnamitas como francesas y tienen una repostería exquisita con un desayuno que nos ha sabido a delicia. Lo tienen todo, vamos.



Empieza la aventura

Después de dejar las maletas, bajamos a desayunar y decidimos reservar una moto para la tarde. Para visitar las aldeas minoritarias hay que andar varios kilometros por el monte. Sin haber contratado un tour cerrado es bastante complicado llegar a ninguno de estos pueblitos, por lo que por fin decidimos que era el momento de alquilar una moto e ir a la aventura por nuestra cuenta.
Tras un rato de mirando el mapa y cogerle un poco el tranquilo a la moto, nos decidimos por ir a ver la parte noroeste de Sapa. Para ello primero tuvimos que ir a llenar el depósito, única vez que lo rellenamos en una gasolinera como tal, el resto de veces lo hemos rellenado en aldeas mediante el uso de una botella de coca cola para medir los litros de un líquido verde que dice ser gasolina y con el que la moto funciona.

Silver waterfall

Así es, nos fuimos a ver una catarata. El día estaba bastante nublado por lo que no se veía el pico de las montañas pero según íbamos subiendo por las escaleras viendo la catarata, se veía que según más subías más arriba empezaba. No podremos saber nunca, a no ser que volvamos con buen tiempo, cuanto más arriba de lo que pudimos ver con nuestra vista empieza. Sin tener mucha ilusión en ver una catarata, la verdad es que nos sorprendió muy gratamente.


Una vez bajamos de la caminata alrededor de la catarata, decidimos seguir por el mismo camino hasta llegar al paso de Tram Ton, la entrada al pico más alto de Indochina, el monte de Fansipan. Debido a nuestro gran interés por el montañismo (sobre todo el de Itsaso, que los que le conocéis sabéis que no es de sus mayores hobbies), decidimos no subir hasta lo más alto de Fansipan. 

Compras inesperadas

Y tras este gran momento dubitativo de si subir o no a Fansipan (es mentira, no hubo ninguna duda en ninguno momento), volvimos por el camino que habíamos hecho y aparecimos otra vez en el pueblo de Sapa.
Esta vez la idea era ir a ver la aldea de Cat Cat, una de las más próximas al pueblo de Sapa y habitada por la etnia Hmong. Nosotros íbamos bastante abrigados para lo que estábamos acostumbrados durante este mes en Vietnam, llevábamos zapatillas, jerseys y chubasqueros. Suficiente y de sobra por si llueve un poquito o refresca algo, que para algo somos chicarrones del norte. Pero no fue suficiente. Cuando estábamos por el pueblo de Sapa, empezó a chispear, un sirimiri que pararía enseguida seguro. Al de unos 30 minutos estábamos hundidos de arriba a abajo, y con el frío metido en el cuerpo. Nuestra ropa de abrigo no era suficiente para el clima de las montañas del norte de Vietnam.
Antes de llegar a Cat Cat paramos a resguardarnos en un bar cercano a la entrada. La dueña, al vernos llegar nos ofreció te y chocolate caliente para que entráramos en calor. Muy simpática ella. 


La parada se nos alargó un poco, y en cuanto estábamos listos para movernos, ya se nos había hecho de noche y allí no se veía nada. Lo mejor era dejarlo para el siguiente día y volvernos al hotel a secarnos un poco. Pero de camino, una de las miles de tiendas de ropa de montaña llamó nuestra atención, y tras probarnos varias cosas y ver que estaban baratas, acabamos comprando dos pantalones y dos chaquetas por 110 euros, y todo de buena calidad.

Athletic de vuelta

Ya secos, salimos a cenar algo. Como nos apetecía comer algo no vietnamita, acabamos en un italiano de entre los muchos que había. Pizza y pasta para compartir, un clásico.
Con la tripa llena volvimos a casa, pero de camino nos encontramos con que era un día de "fiesta" en el pueblo. Todo el pueblo se había reunido en la plaza del pueblo, donde varios grupos competían en música o baile. Nosotros nos quedamos un ratillo viéndoles, pero no hubo mucho donde rascar. No era nuestro estilo, y además el Athletic nos esperaba en casa.
Fue una noche tranquila, con dos partidos de fútbol que acabaron a la 1 de la mañana en Vietnam, donde en el importante nuestro Athletic consiguió ganar después de muchos partidos. Parece que esta victoria dará ánimos al equipo, así que estamos de vuelta!

26 de octubre

Teníamos el desayuno incluido en el hotel, y como no, somos de los que esperan a que estén a punto de recoger los desayunos para salir de la cama. Las horas de sueño son sagradas!

Villa de Cat Cat

Esta vez si que llegamos con buen día a ver Cat Cat, una pequeña villa perfectamente ideada para turistas. Cada 10 metros aparece un grupito de mujeres de alguna minoría étnica a intentar venderte algo, y esta vez no caímos. 
En este poblado de los Hmong pudimos ver una pequeña catarata, una estación hidroeléctrica y un baile étnico. Estas cosas no nos sorprendieron mucho, y lo mejor eran las vistas de paisajes y gente local que tuvimos mientras estuvimos andando. Andando una horita con un calor terrible.




Perdidos hasta Ta Pinh

Al salir de Cat Cat, cogimos la moto y nos pusimos rumbo a un pueblo que estaba bastante lejos. No lo encontramos; culpa nuestra o del mapa. Aun así, por el camino tuvimos las mejores vistas que hemos tenido de los arrozales.


Nos dirigimos hasta otro poblado, esta vez el de Ta Pinh, donde también habitan los Hmong. A medio camino nos pararon un grupo de unas 8 señoras Hmong, explicándonos que nos llevaban a ver una iglesia abandonada... algún truco había detrás. La iglesia estaba destrozada como se ve en las fotos, y al acabar empezamos a oír esa frase que les encanta decir: "Hello, souvenir!" con la que intentan que les compres alguna chorradilla de las que tienen. Pues como nos parecía mal no darles nada, al final compramos un fular muy bonito por 150.000 VND, unos 5-6 euros, cuando el precio inicial que pusieron fue 50 dólares (seguro que alguien los habrá pagado).


Al final llegamos a Ta Pinh, un pueblo sin mucha cosa, nada turístico. Otra vez grupitos étnicos intentando vendernos de todo, pero en este momento ya les decíamos un no claro, y fue como si nos pusieran una cruz. Así que cogimos algo para comer, y volvimos con la moto a un altillo que vimos por el camino, donde estaríamos tranquilos sin tener que estar esquivando a las vendedoras.


Cena en casa

Volvimos al pueblo de Sapa, donde tocaba cenar después de una buena siesta de cama. Esta vez nos decidimos por ir a cenar al propio restaurante de nuestro hotel, que tenía muy buena pinta. Y la verdad que no nos defraudó; tampoco es que innováramos demasiado, pedimos una ensalada de tomate, un sándwich y una hamburguesa, pero todo estaba riquísimo.

27 de octubre

Tras una larga noche para recargar las pilas, nos tocaba aprovechar la mañana desde temprano. A la tarde teníamos el tren de vuelta, y eran nuestras últimas horas en Sapa. Un merecido desayuno en el hotel ayudó a que fuéramos a tope.

Lao Chai y Ta Van

Esta vez nos decidimos por estos dos poblados, conectados por un caminito en el que había que ir andando. Primero llegamos a Lao Chai, a unos 6 kilómetros de Sapa. Este pueblo era más grande que Cat Cat, con una escuela de primaria, y un hospital. Desde que llegamos también nos intentaron liar las señoras para acompañarnos y al final pedirnos algo de dinero, pero desde el primer momento también les dejamos claro que no compraríamos, que ya no teníamos más para gastar en souvenirs.


El poblado era bastante extenso, por lo que anduvimos bastante. Tenía muchos arrozales, pena que hayamos ido cuando ya estaba la cosecha recogida.


Siguiendo el paseíto, llegamos a Ta Van, el siguiente poblado,que estaba a unos 2 kilómetros de Lao Chai. Este era un pueblo menos turístico. La etnia mayoritaria eran los Dzao, gente más amable y que no intentaban llevarnos a sus puestitos. Como no tenía mucho más que ver, nos volvimos a por la moto, pero habiendo probado la caña de bambú, donde solo hay que morder un palo dulce y fresco.





Tren de vuelta

Comimos en Sapa rápidamente, ya que teníamos que volver al hotel a por las mochilas y coger un bus hacia Lao Cai, el pueblo hasta donde llega el tren de Hanoi. Lo del bus nos sorprendió mucho, a la ida nos cobró 43.000 VND por persona, y a la vuelta solo 20.000 VND por persona, unos 70 céntimos de euro por un viaje de hora y media.
Nos dejó en la estación, donde habíamos llegado con un par de horas de antelación. Pero esta vez para la espera teníamos unas pipas chinas que habíamos comprado en Sapa. Nuestras queridas pipas para pasar la tarde.


Por delante teníamos tren-bus-avión hasta llegar a nuestro siguiente destino: Danang!
Hasta pronto!

7 comentarios:

  1. Pero qué video más chulo desde la moto!!
    Nos habéis hecho una buena tourné,aunque a veces la piloto acelereba mucho y parecía que íbamos a atropellar alguna vaca...Aupa Itsaso!!!
    Musuak. Itxaso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Oye Itxaso fan numero uno del blog eh!!!! te veo siguiendonos dia a dia!!! muy bien! se agradecen los comentarios!!! muuuua Itsaso

      Eliminar
  2. Itsas eres un fenómeno con la moto. Siempre es necesaria una mujer para la gran obra (videos, etc.) del hombre. Genial todo lo referente a SAPA, espero que lo sigáis disfrutando. Me encanta el gorrito de Mikel, es como si ya formase parte de él. Montones de besos ASUN

    ResponderEliminar
  3. Precioso todo!!!
    los búfalos en la mitad de la carretera ,muy estimulante JIJIJI
    Sugerencia:podiais indicarnos con el mapa de Vietnam vuestros recorridos y desplazamientos pues aunque es fácil seguiros,hay sitios que no aparecen y si los indicais... gracias
    Musus Karmele

    ResponderEliminar
  4. Bueno bueno!!!..hoy hace un mes que salisteis de vuestras casas y cuantas vivencias y lugares ya guardados en las retinas para siempre!!!
    Totalmente de acuerdo con los comentarios de Itxaso y Asun.....estas hecha una pedazo motera Itsaso;a pesar del cámara que llevas de paquete...jijiji
    Apoyo la sugerencia de Karmele...estaría bien que adjuntaseis un mapa;y así seria mas fácil situaros.
    Continuo agradeciéndole que sigáis queriendo compartir vuestra aventura con nosotros...ESKERRIK ASKO!!!!.era..BESARKADA BAT!!....Gotzone

    ResponderEliminar
  5. ¡Chapeau!, o sea, ¡me quito el sombrero!. ¡Menudo viajecito nos hemos dado!. Gran trabajo y bien explicado lo vivido estos días. Muy bueno el video (por criticar, igual deberíais editarlo un poco más corto) y genial la banda sonora.
    Aunque se ve que la motera es de primera y da confianza, seguid teniendo mucho cuidadín con la carretera.
    ¡Disfrutad, aprended y seguir contándolo!
    ¡Os queremos!, Natxo

    ResponderEliminar
  6. Woooww que bonitas fotos, nos falto ir a Sapa a nosotros. :(

    ResponderEliminar