lunes, 8 de diciembre de 2014

Días 53 a 61: Bangkok

Antes de empezar a hablar sobre Bangkok queremos comentar cuales fueron nuestras primeras impresiones y sorpresas al pisar tierra tailandesa:

  • Huele fatal, a comida y basura con calor. Creemos recordar que los primeros días en Vietnam pensamos lo mismo pero luego nos acostumbramos, tal vez tras estar unos cuantos días en el turístico Siem Reap se nos había olvidado.
  • Conducen por la izquierda. Cosa de la que no teníamos ni idea y fue nuestra gran sorpresa nada más llegar.
  • 7 eleven (7/11) en cada esquina. Cadena de supermercados made in USA.
  • Bangkok: 8 millones de habitantes. Nos habían comentado que es una locura de ciudad, por la gente, el tráfico... Es verdad que hay mucha gente, pero es una ciudad con un transporte (tienen barcos que funcionan como si fueran autobuses por el río, tienen metro, tienen Skytrain, tienen línea de autobuses, tienen tuk-tuks, tienen taxis, tienen trenes...) muy bien organizado y en ningún momento nos pareció tan caótico como Hanoi. ¿Tal vez por que la proporción coches/motos es más normal para nosotros?
  • Bangkok es una ciudad completamente occidental. Hasta ahora si habíamos notado más que estábamos en Asia pero nos dejan en Bangkok y probablemente casi nadie pensaría que se encuentra en Asia. Obviando los rasgos de la gente, la cultura y la comida, nos referíamos a viendo las avenidas, tiendas, vestimenta...
  • Adoran al rey o tienen que adorar al rey. Las calles están llenas de fotos en tamaño real del rey con enormes marcos dorados. A las 18:00 en casi todos los espacios públicos suena el himno nacional y Tailandia se para y se pone de pie hasta que termina. Sobre este tema tenemos alguna anécdota que contar. 
  • Los ladyboys (transexuales). Están completamente integrados en la sociedad y hemos visto muchos de ellos en cualquier parte del país.
Seguro que nos dejamos bastantes cosas más que nos han llamado la atención/gustado/sorprendido pero esperamos que sean pocas. Allá vamos...


21 de noviembre

Volveremos, Angkor

Volvimos a madrugar y sobre las 6:30 de la mañana apareció un minibus a recogernos en el hostal. A eso de las 7, el minibus se detuvo delante de un bus y tuvimos que cambiar de transporte. Este bus sería el que nos llevaría hasta la frontera de Camboya con Tailandia. Y a la frontera de Tailandia con Camboya vendría a recogernos otro autobús, esta vez tailandés. 

Camino a Tailandia

Al montarnos en el autobús, estaba lleno de guiris y no nos quedó otra que sentarnos separados. Itsaso para variar se pasó la mayor parte del viaje dormida y Mikel se hizo amigo de su compañero de asiento, un simpático irlandés que ya conocía Bangkok y nos dio bastante información.
En la frontera, fue todo muy sencillo. Hicimos una pequeña cola que avanzaba muy rápido y conseguimos que nos sellarán la salida de Camboya. Esta vez (no como en la frontera Vietnam-Camboya) no eramos los únicos guiris, de hecho la mayor parte de los que formábamos la cola para obtener el visado eramos guiris, y tras esperar aproximadamente una hora de cola, conseguimos nuestro nuevo sello en el pasaporte, ya estábamos en Tailandia.
Nos habíamos enterado un par de días antes de que el visado a Tailandia para los países de la Unión Europea es gratuito, cosa que nos pareció fenomenal. 
Una vez en territorio tailandés, nos recogió un minibus que iba volando. A eso de la media tarde paramos en una gasolinera, y menos mal, llevábamos todo el día en el bus sin apenas movernos y sin haber comido nada desde las 6 de la mañana. Tampoco tuvimos mucha opción pero pudimos comprarnos un sandwich que nos supo a gloria.

Ya no somos los panolis que eramos los primeros días

A las 19:00 llegamos a Bangkok, fue un viaje de 12 horas, pero aún así sigue sin ser el peor que hemos hecho. Tuvimos que cogernos un taxi, no teníamos ni idea de donde estábamos y tras tener un pequeño rifi-rafe con el taxista, ya que quería cobrarnos un precio exagerado y nos negamos, por fin llegamos a la recepción de nuestro hostal.

Old Town Hostel

En principio teníamos idea de quedarnos en Bangkok de viernes a miércoles. A partir de este punto del viaje no teníamos nada planeado, por lo que nos daba un poco igual día arriba día abajo. Pero al final nos hemos quedado en Bangkok 10 días, y así hemos podido reencontrarnos con nuestros amigos mexicanos Lilia y Sergio que conocimos en la Bahía de Halong. 
Ellos se encontraban en las islas de Tailandia y llegaban a Bangkok el miércoles para poner rumbo a la India el domingo, por lo que tras intercambiarnos varios correos, decidimos quedarnos hasta el domingo y ellos decidieron alojarse en el mismo hostal que nosotros.
El hostal lo acababan de abrir, estaba limpisimo y encima en su primer mes en funcionamiento tenía descuento del 50%, osea que maravilloso. Nos cogimos una habitación compartida de 6 personas, y nos salía la noche por unos 4€.

Todo cerrado

Tras dejar las cosas en la habitación y descansar un ratito, salimos a intentar cenar algo. Y así quedó en el intento, estábamos en el barrio antiguo de Bangkok, y no en zona turística llena de puestitos para guiris por lo que terminamos comprando leche y cereales en el 7/11, y esa fue nuestra cena.
Después de esta rica cena nos fuimos a dormir, antes decidiendo no ponernos el despertador. Llevábamos muchos días de madrugón en Angkor y este último día habían sido 12 horas de viaje ¿para que queremos madrugar más?

22 de noviembre

Desayuno

El hostal estaba todavía medio en construcción, tenía una sala común con mesas y cocina, pero la cocina todavía estaba sin poner. Por lo que, por las mañanas había pan, mantequilla y mermelada gratis, pero claro levantándote a una hora normal, nosotros bajamos a las 11 y no había nada de nada. Osea que desayunamos en una cafetería, da gusto gastar dinero por no madrugar, somos de lo mejor.

Móvil Chino

La verdad que no teníamos muy claro que había para visitar en Bangkok, pero lo que sí estaba claro era cual iba a ser nuestro primer plan en Bangkok. A Mikel se le rompió la pantalla del móvil el último día en Siem Reap, además lo usamos como cámara de fotos bastante, por lo que el plan era ir a arreglar la pantalla del móvil ya que no se podía ni desbloquear.
Mikel se había informado sobre donde se podían arreglar los móviles y a parte no esperábamos tener ningún problema en arreglarlo en Tailandia, país de las falsificaciones. Nos dirigimos a un centro comercial enoooooorme llamado MBK, en el que había un piso entero dedicado a los móviles. Era un centro comercial como 5 veces el Corte Inglés, y después de haber pasado muuuuuchas horas en él no hemos llegado a tocar ninguna pared.
A eso de las 12 ya estábamos en la mitad de millones de móviles, y nos pusimos a preguntar. En la mayoría de estos puestitos ponía que arreglaban móviles, vendían móviles etc. Pero el problema fue que aquí el amigo tiene un móvil de última generación chino (pero no chino de imitación sino chino de los buenos) que a Tailandia todavía no ha llegado, vamos ni a ninguna parte que no sea China.  Y tras preguntar en unas 20 tienditas solo nos dijeron que podían intentar arreglarlo en 2 de ellas, y a unos precios desorbitados. La mayoría al ver el móvil hacían onomatopeyas en plan "oooooooohhhhhh" y nos recomendaban comprar otro, no sin antes intentar usarlo un poquito.


Al final conseguimos que lo arreglaran en un sitio a un precio "asequible" y nos dijeron que volviéramos aproximadamente en una hora, tiempo que aprovechamos para ir a comer al piso conocido como Food Court. Se trata de una planta entera del edificio llena de puestitos de comida, y ahí comimos nosotros.

Problemas con el móvil

Después de comer volvimos a por el móvil pero no nos lo habían podido arreglar porque por el precio acordado les salía más cara la pantalla que lo que les pagábamos. Subimos un poco el precio y nos dijeron que esperáramos otra hora. Durante este tiempo estuvimos pululando por el centro comercial: tiendas de ropa, tiendas de souvenirs, piso de los cines...
Al volver para recoger el móvil nos dimos cuenta de que no funcionaba muy bien, por lo que tuvimos que esperar otro buen rato hasta que nos lo dejaron bien, o por lo menos parecía que no mal del todo.
Sobre las 18:00-19:00 de la tarde, sí, pasamos prácticamente todo el día en MBK, nos fuimos al hostal.

Plan diferente

Nos apetecía salir de fiesta o por lo menos a tomar algo. Mikel esa mañana había conocido en el hostal a un chico de Tarragona que era su segunda vez en Bangkok por lo que decidimos si le veíamos preguntarle a él por donde salir.
Al llegar pusimos una lavadora, apenas teníamos ropa limpia y en ese momento apareció Sergio, así es como se llama el chico de Tarragona, por ahí. Sergio estaba viajando con una chica de Pamplona llamada Edurne, y tras preguntarle por donde podíamos salir nos dijeron que tenían intención de salir a un bar de salsa, bachata etc. y que luego donde surgiera. Así que nos apuntamos!

Sobre las 22:00 aparecimos en un pequeño bar con asiáticos bailando salsa, era una cosa que nunca nos hubiéramos imaginado vivir, pero ahí estábamos nosotros con Sergio, Edurne y dos paquistaníes llamados Malik y Rabi, también alojados en nuestro hostal. Tras tomarnos una copita ahí, decidimos ir a algún lugar donde poder bailar un rato y seguimos al negociador y vendedor del grupo, Malik.

El amigo nos llevo a uno de los barrios rojos de Bangkok, llamado Nana Plaza. Sí sí era muuuuuuy musulman y Sergio no hacía más que decir: "No han visto más de un tobillo en su vida y esto les parece el paraíso, vaya vicio tienen". La calle estaba llena de ladyboys y chicas prácticamente desnudas, estaba repleto de occidentales bastante mayores y de barras en las que bailaban las "gogos", masajes con final feliz, ping pong show... Esta noche estaba siendo bastante rara, otra vez estábamos en un ambiente al que no esperábamos ir en Bangkok. Tras dar una vuelta por ahí, y ver la Tailandia real nos fuimos a intentar encontrar otra zona con fiesta pero más de nuestro estilo.

No sin antes sacarnos una foto de grupo en la entrada a la calle. Aunque no se vea muy bien, a los lados del fluorescente de Nana Plaza había dos stripears y debajo ponía "World´s largest adult playground", algo así como mayor lugar de recreo para adultos del mundo.


Tras esto Sergio tomó el control de la situación y nos llevó a Khao San Road, la calle de backpackers por excelencia de Bangkok. Es una calle llena de pubs con happy hour, tienditas de comida y ropa y muuuuuchos guiris con ganas de emborracharse. Aún así la noche no se pudo remontar, era como la 1 y a las 2 cerraban todo (comentó Sergio que lo han debido controlar porque él la otra vez que estuvo ahí había fiesta las 24h), tras tomarnos unas cervezas nos fuimos al hostal. En el hostal estuvimos de cháchara hasta bien tarde por lo que terminamos yéndonos a la cama a eso de las 4. Otra vez sin despertador.

23 de noviembre

Wat Arun

Sobre las 10 abrimos los ojos, y bajamos a ver si conseguíamos desayunar pan con mantequilla y mermelada, y un cafecito, pero no hubo suerte. En la zona común del hostal estaban Sergio y Edurne pensando que hacer ese día, nosotros les comentamos que teníamos intención de ir a ver Wat Arun, y al final los cuatro nos dirigimos hacía este templo.
La entrada nos costó 50 THB, unos 1,25€. Este templo es el más conocido de Bangkok, ya que es muy distinto a todos los demás y precioso iluminado de noche. Además está rodeado de unos cuantos templos más y desde él se pueden ver unas espectaculares vistas del río Chao Phraya hacía un lado y de los enormes rascacielos que forman el skyline de Bangkok hacía el otro.
Para llegar hasta allí, cogimos un barco de línea (por llamarlo de alguna manera) que nos costó 15 THB, unos 0,4€. Y tras llegar a una orilla del río tuvimos que pasar a la otra mediante un transbordador que nos costó 3 THB, unos 5 céntimos de euro.


Experta en comida india

Tras visitar Wat Arun decidimos irnos a comer, como ya sabéis nosotros no tenemos ningún problema en comer en el primer puestito que vemos (dentro de un orden), pero nuestros acompañantes eran ambos vegetarianos y fácil fácil, lo que se dice fácil, no es encontrar comida vegetariana en los puestitos callejeros. Tras un buen rato paseando, y sabiendo que estábamos cerca del barrio indio, terminamos comiendo unos exquisitos platos indios. Además Edurne es una experta de esta comida y eligió todo genial para todos, tanto en cantidades como en especialidades, que nosotros estábamos perdidisimos.

Atardecer en Chao Phraya

Después de llenar la tripa intentamos ir a ver otro templo llamado Wat Pho, conocido por su enorme buda tumbado. Ya sabíamos que cerraban pronto y que probablemente nos lo encontraríamos cerradísimo pero lo intentamos. Tras encontrarnos con la puerta cerrada, decidimos volver al embarcadero a coger nuestro bus de línea para volver al hostal. Eran las 5 de la tarde, hora a la que empieza a anochecer, y nos encontramos con una imagen impresionante.

Por cierto, Mikel se hizo amigo del monje de la izquierda, quien era igual de curioso que Mikel por conocer diferentes culturas.

¡Qué vida más estresante!

Sobre las 6 de la tarde llegamos al hostal y nos pusimos a pensar que hacer a partir del domingo, al igual que nos pareció una buenísima noticia que el visado de Tailandia nos saliera gratis, cuando nos enteramos que sólo era de dos semanas (pretendíamos quedarnos en Tailandia hasta volver a Hanoi unos días antes del 17 de diciembre) por haber cruzado la frontera por tierra  (por aire es de un mes) no nos pareció todo tan genial. Teníamos que pensar que hacer para dejar Tailandia a más tardar el día 5 de diciembre, día que se nos caducaba el visado. 
Nuestra primera opción (la ideal) era irnos a Bali, pero se nos iba completamente del presupuesto. La segunda opción, que mucha gente nos había animado a hacerla era irnos a Myanmar (Birmania), país fronterizo con Tailandia del que no sabíamos gran cosa a parte de que era el país más budista del mundo y que hasta hace unos años era casi imposible entrar en él. Hoy en día tampoco se puede decir que sea un destino turístico, pero tras tanta insistencia y después de que una pareja de alemanes nos contara que en Bangkok tramitaban visados a Birmania en 3 días, nos lo planteamos y empezamos a estudiarnos Myanmar. Después de tener algo de información sobre el país y tras pensarlo durante unos cuantos días descartamos la idea, ya que nos apetecía vagear en alguna playa (similar a nuestra primera opción Bali) y Birmania era un país lleno de templos y el budismo llevado al extremo, vamos que había que cogerlo con bien de ganas. Aún asi, está en nuestros países pendientes para nuestro próximo viaje a esta parte del planeta. Tras seguir volviéndonos locos un par de horas más, entre foros, guías etc. decidimos dejar el tema a un lado e irnos a cenar. 
En ese momento nuestras opciones eran irnos a Malasia a alguna isla del norte (frontera con Tailandia), irnos a Malasia un par de días y volver a las islas del sur de Tailandia o irnos a Vietnam que tenemos un visado de múltiples entradas (esta era nuestra última opción) o pasarnos un día entero en edificios del gobierno de Tailandia tramitando extender el visado pagando.
Tras no encontrar ninguna "solución" a eso de las 21:30 decidimos salir a cenar algo, el problema una vez más fue que todo el país cena sobre las 18:00 y al no estar en zona turística estaba todo cerrado, pero tras patear sin rumbo un rato nos encontramos con una furgonetilla con noodles, perfecto para llenar la tripa.


24 de noviembre

Chinatown

Sobre las 12 (sí, hemos vivido sin despertador en Bangkok) nos despertamos, y milagro a esta hora de comer para los tailandeses seguían quedando panes para desayunar. Para esa hora, Sergio y Edurne ya habían vuelto de tramitar su visado a Myanmar (sí, ellos también iban a Birmania) y se lo darían en 3 días. Tenían día de no hacer nada y tras estar un rato charlando con ellos quedamos en reunirnos a eso de las 20:00 para ir a ver el skyline desde lo alto de un rascacielos. 
Nosotros teníamos claro nuestro plan, ir a ver el templo del buda tumbado que el día anterior habíamos llegado tarde. En vez de cogernos el barco de línea, decidimos ir andando recorriendo todo Chinatown, fue como una hora de paseito pero ver a una población china en medio de la tailandesa ya era el máximo lio de gente y comida. 


Wat Phó

Tras nuestro ratito de ver todavía más comida que no sabíamos que era (por si no teníamos poco con la de Tailandia), llegamos a Wat Phó. Este templo también estaba rodeado de unos cuantos más, pero el más visitado era el enorme edificio en el que se encuentra el enorme buda tumbado.


Tras visitar los templos dentro de Wat Phó, pusimos rumbo al embarcadero para coger el barco de vuelta al hostal, no teníamos mucho que hacer en la calle hasta las 20:00 y sí teníamos que pensar y mirar que hacer con nuestros visados. Comimos Pad Thai, el plato más famoso de la cocina tailandesa, en un puestito cerca del embarcadero. Este es un plato que nos encanta y no podemos dejar de comer.


Destino Malasia

Tras un buen rato dando vueltas, al final decidimos irnos una semana a las islas del noreste de Malasia y volver otra semana a las islas del sudeste de Tailandia. Así quedo el tema, por este día...

Hinduismo en Tailandia

Para llegar a nuestra cita con Sergio y Edurne nos cogimos un tuk-tuk, los conductores de este tranporte siempre intentan engañar a los turistas osea que mejor acordar el precio antes de montar en ellos. Y a las 20:00 aparecimos en el santuario de Erawan, punto de encuentro para subir a un rascacielos cercano. Allí nos encontramos con muchos tailandeses rezando al dios hinduista de la creación, Brahma. Y con un grupito de bailarinas y músicos acompañando el ambiente lleno de incienso.


Skyline

En la mayoría de rascacielos de Bangkok hay que pagar por subir al último piso, por lo que nuestras opciones de ver el skyline de Bangkok se reducían a encontrar uno en el que no hubiera que pagar, y eso es lo que un amigo le contó a Edurne. Subiendo por un centro comercial (de lo más caro), pasando por un hotel (de lo más caro también) y por un restaurante (requetecaro) se llegaba a una enorme terraza de un bar en lo alto de uno de los edificios más altos de todo Bangkok. No había que pagar por subir pero obviamente había que consumir en el bar, aunque bueno...nosotros tras ver los precios nos fuimos sin pedir nada... no era nuestra intención, pretendíamos bebernos una botellita de agua entre los cuatro o algo así, pero nuestro presupuesto de mochileros no nos permitió ni eso. Aún así las vistas fueron una pasada!


Tras bajar de este nivel de vida y volver a la realidad, nos fuimos a ver un mercadillo nocturno. No encontramos nada de interés en él, pero terminamos cenando en un buffet libre indio y no tenemos ni idea para poder deciros que cenamos, pero otra vez todo muy rico.


Tras esto, nos retiramos al hostal y a la cama.

25 de noviembre

Malasia ya es historia

Nos levantamos a una hora prudente, a eso de las 11 y con un café en la mano empezamos a hablar de lo de irnos a Malasia. No podía ser tan difícil irnos a la playa!!!! Tras meditarlo y hablarlo un buen rato nos informamos de que había que hacer para extender el visado y pusimos rumbo a la dirección que aparecía en internet. 
Después de un paseito aparecimos en una oficinas del gobierno de Tailandia, donde tuvimos que sacar varias copias del pasaporte, pegar nuestras fotos de carnet en varias hojas que tuvimos que rellenar etc. Y tras esto nos dieron una hoja y nos dijeron que para tramitarlo teníamos que irnos aproximadamente a la punta del mundo. Pues allá vamos!
Cogimos el metro por primera vez en Bangkok (después de mucho tiempo sin montarnos en el metro) y siguiendo las explicaciones nos bajamos en la última parada. Al salir de la estación tuvimos que cogernos un taxi 16Km, y claro nosotros cuando nos dijeron que estaba lejos nos asustamos, pero 16Km en taxi nos costaron 2,5€ (pedid taxímetro siempre). Alucinante!!!!!

Nos pasamos la mayor parte del día haciendo papeleos y tras esperar un buen rato y pagar un buen dinerito, exactamente 1900THB, unos 45€, conseguimos extender el visado otros 30 días. No necesitábamos tantos, pero costaba lo mismo extenderlo 7 días que 30, osea que ande o no ande...
Tras tener el visado vigente hasta el 4 de enero, decidimos volver a la ciudad y para ello cogimos el skytrain. Este tren es parecido al metro, pero va a la altura de los edificios, en plan monorail.


Sinsajo

Una vez en la ciudad, sin mucha gana de visitar cosas turísticas y con ganas de no hacer nada, decidimos hacer uno de nuestros pasatiempos preferidos, irnos al cine. Además el móvil de Mikel había empezado a dar problemas otra vez, por lo que decidimos ir a dejarlo a la tienda para que lo arreglaran. Vimos Sinsajo parte uno, para los que no estén puestos en el tema es la tercera parte de la trilogía de Los Juegos del Hambre. La vimos en inglés con subtítulos en tailandés, por si se nos escapaba algo en inglés. 
Y aquí viene nuestra anécdota de la adoración por el rey que hay en Tailandia. Después de un buen rato de anuncios antes de empezar la película, salieron unas letras en la mitad de la pantalla en las que ponía algo así como: "levántate y guarda silencio al himno real". Nosotros alucinamos, nos miramos el uno al otro, miramos a nuestro alrededor y al ver que todo el mundo se levantaba, no nos quedó otra que hacer lo mismo. Pues aquí viene lo bueno, mientras sonaba el himno nacional (suponemos) era como un fotomontaje de fotos del rey en distintas etapas de su vida, mezcladas con fotos de ciudadanos arrodillados ante él y llorando. Tras este momento de shock, se terminó y empezó la película.

Tras esto, habiendo acompañado la película con palomitas de queso, nos dimos por cenados y dimos el día por terminado.

26 de noviembre

Este miércoles Sergio y Edurne ponían rumbo a Myanmar, y Lilia y Sergio (no mezclar Sergios) llegaban a la tarde noche. Nos levantamos con la calma, con idea de tal vez ir a ver el Palacio Real. Al bajar a la zona común nos encontramos con que Sergio y Lilia ya habían llegado, pero estaban un poquito enfermos, con dolor de tripa, enfermedad que hemos vivido todos en el sudeste asiático (aunque nosotros no lo hayamos contado, tampoco hace falta que os contemos todo, también hemos vivido grandes relaciones de amistad con el wc). Según nos reencontramos nos pusimos a hablar como locos, venga a interrumpirnos, con millones de historietas que contarnos, pero queriendo guardarlas para compartirlas esa noche mientras cenábamos. Tras unos cuantos intentos de parar de hablar, conseguimos que ellos se fueran a duchar y descansar, y nosotros hacía el Palacio Real. Quedando en reunirnos esa tarde noche para salir un rato los cuatro juntos.

¿Palacio Real?

Una vez en el Palacio Real y rodeados por millones de japoneses (y más nacionalidades) sin parar de hacer fotos, vimos el precio de la entrada 500THB por persona, unos 12€, y decidimos que no íbamos a entrar. Este palacio debe ser parecido al que ya habíamos visto en Phnom Penh (como ya os habréis dado cuenta ya no estábamos en una filosofía de vida de no parar de ver cosas), lo único destacable debe ser que tiene un buda muy conocido llamado El Buda de Esmeralda. Pero nosotros ya teníamos suficiente con todos los budas que hemos visto y 24€ por ver otro buda decidimos que era demasiado.

Buda gigante de pie

Osea que nada, tras ver los edificios por fuera, dimos un paseito tranquilamente y nos fuimos a ver un enorme buda, parecido al tumbado que ya habíamos visto, pero de pie. Quedaba un poco lejos pero nos tomamos el día para pasear y callejear.


Tras ver este buda y el templo que lo rodea, nos fuimos a Kao San Road dando un paseito y con idea de comernos un Pad Thai en un puestito. Y así fue, a nuestro lado se sentaron una pareja formada por una chica de Valencia y un chico de Milán (que entendía perfectamente castellano y hablaba igual que alguien que conocemos), con los que no paramos de hablar e hicimos una larga sobremesa.
Después de este agradable rato volvimos a MBK (sí, tercer día que vamos a este centro comercial) a por el móvil de Mikel y tras ver que funcionaba correctamente nos fuimos al hostal.

Despedidas y bienvenidas

Al llegar al hostal, estaban en la zona común Sergio y Edurne haciendo tiempo antes de irse a coger el tren camino a Myanmar, y Sergio y Lilia esperándonos para irnos a cenar. Nos dimos una ducha rápida, nos despedimos de Sergio y Edurne, y nos fuimos con Lilia y Sergio a cenar a un italiano a Kao San Road, otra vez estábamos ahí. Para que os hagáis una idea de como es esta calle, tipo Salou, os dejamos una foto.


Tras la cena, nos fuimos al hostal, ya que la pobre Lilia seguía sin encontrarse bien del todo y el resto nos fuimos a comprar unas cervezas al 7/11 (tranquilos que Itsaso sigue sin beber cerveza, y se compró un zumo), pero aquí los machos se compraron cada uno dos botellas de cerveza con todas sus ganas de por fin encontrar a un compañero "bebedordecerveza", y la sorpresa vino al abrirlas que era vino dulce. Tras varios intentos de querer que estuviera rico, terminaron dejando las que estaban sin abrir en la nevera (por si alguien las quería) y estuvimos los 3 un buen rato de charla.

27 de noviembre

Si Lom

Este día nos levantamos tarde tarde y lo utilizamos para escribir el blog de Siem Reap (entrada que nos llevó mucho tiempo redactar y que ya podéis no dejar de leer y releer), a eso de las 15:00 pusimos rumbo a una parte de Bangkok que todavía no habíamos visto y quedaba cerca del hostal. Dando un paseito llegamos a la zona de Silom, conocida por ser una de las zonas de negocio de Bangkok.
Nos encontramos con un templo hinduista en la mitad de Silom, muy chulo y no comparable a nada de lo que habíamos visto hasta ahora. Y de pronto empezamos a ver que nos encontrábamos rodeados de musulmanes y mezquitas, así que decidimos quedarnos a comer en un puestito enfrente de una mezquita. 


Parque Lumphini

Después de comer, a eso de las 5 de la tarde, decidimos acercarnos hasta el parque de Lumphini. Éste es el parque más famoso de Bangkok, mucha gente suelo ir a correr allí y se dan clases de aerobic en él. Además, Sergio y Edurne nos habían comentado que ellos habían visto allí "la parada de Tailandia" de las 6 de la tarde, y como faltaba un rato para esa hora decidimos ir allí a verlo.
No llegamos a ver como la gente paraba cuando sonaba el himno real (¿tal vez no suene todas las tardes a las 6?) pero tuvimos un buen rato viendo como la gente practicaba aerobic  y corría por el parque, nosotros dimos un buen paseo por Lumphini.

Vageo y obligaciones en Old Town

Después de este día tan productivo, nos retiramos al hostal y terminamos de escribir la entrada de Siem Reap. El blog nos está gustando mucho, la gente lo está leyendo bastante y es una cosa que tendremos como si fuera un diario para nosotros pero hay veces que nos lo ponemos como una obligación, y sobre todo ya ahora que estamos llegando al final del viaje. Tras subir la última entrada, compartimos una rica cena de sandwiches del 7/11, e incluso alguna cerveza con Sergio y Lilia. A lo tonto, nos fuimos a la cama como a las 2am.

28 de noviembre

Buda dorado más grande del mundo

Sergio y Lilia estaban aprovechando a tope (bueno, a tope a tope tampoco, porque han visto Sinsajo e Interestelar en el cine) los pocos días que tenían en Bangkok para visitar todo lo que nosotros ya habíamos visto por lo que nos veíamos con ellos a las tardesnoches, pero habíamos quedado que dejaríamos el último día (sábado 29) para hacer algún plan juntos.

Nosotros nos fuimos a ver un templo cercano a ChinaTown por el que habíamos pasado unas 3 veces y no habíamos entrado nunca, en él se encuentra el mayor buda de oro macizo del mundo (la mayoría solo suele estar recubiertos de láminas de oro), la entrada nos costó 40THB por persona, un euro aprox.



Aquí podéis ver una de las fotos del rey que están por toda la ciudad. Al salir fuimos a inspeccionar donde estaba exactamente la estación de trenes en la que teníamos que coger el tren a nuestro próximo destino. Dimos un paseo y nos metimos a comer cual gordos en un McDonalds.

Islas de Tailandia

Usamos la tardenoche para decidir a que isla de Tailandia irnos a pasar nuestras últimas dos semanas, y tras informarnos, decidimos irnos a Krabi (puerto terrestre del que salen los ferrys a las islas del sudoeste de Tailandia), entre estas islas de sudoeste se encuentran la famosa Phuket, la fiestera Ko Phi Phi y unas cuantas más. Nosotros no queríamos fiesta, queríamos playa y no hacer nada. Además la temporada alta en Tailandia empieza ahora y todos los precios de los alojamientos se han disparado, al final decidimos irnos a Krabi en avión (cosa que nos habían recomendado Sergio y Lilia) y que salía de precio parecido a coger tren y bus, y además nos ahorrábamos unas cuantas horas de viaje. Y ya una vez en Krabi buscariamos alojamiento, a la aventura!
Nuestro plan era a partir del día 1 de diciembre pasar aproximadamente una semana en alguna isla del sudoeste de Tailandia (Koh Lanta tenía muchas papeletas) y desde el día 6-7 otra semana (tenemos el vuelo Bangkok-Hanoi el día 14) en alguna isla del sudeste de Tailandia (en esta zona están la conocida isla de la fiesta de la luna llena Koh Phangan, Ko Samui y Ko Tao).

El viaje de las comidas

Terminamos reservando vuelo Bangkok-Krabi para el domingo 30 por la mañana. Empezamos a pensar donde ir a cenar, no había rastro de Lilia y Sergio (más tarde nos enteraríamos de que estaban OTRA VEZ en el cine), y en eso aparecieron nuestros amigos paquistaníes Malik y Rabi, que se iban a cenar a un sitio paquistaní con comida Halal, nos invitaron a unirnos y por supuesto nos apuntamos.

Pasamos un buen rato sin parar de hablar de la diferencia de culturas que tenemos, de las familias, los estudios, vamos de la vida en general. Y todo ello acompañado de una cena exquisita que una vez más no tenemos ni idea de que era, eso sí, todo bien picante, con muchas especias y con mucho pan hecho en el horno tandoori. Delicioso!

Nuestro amigos ponían rumbo a Paquistán esa misma noche, por lo que tenían un par de horas para hacer tiempo antes de irse al aeropuerto. Volvimos al hostal y allí aparecieron Sergio y Lilia, ya nos tenían hasta preocupados, no les habíamos visto en todo el día!

29 de noviembre

Mercado Chatuchak

El día conjunto con nuestro amigos mejicanos empezó yéndonos a un mercado de fin de semana al norte de Bangkok, para ello volvimos a coger el skytrain y una vez en él nos dimos cuenta de que nos hubiera salido más barato un taxi.

El mercado en sí no tenía gran cosa, a ver sí, tenía millones de puestitos de comida y ropa, pero vamos un mercado más. Pero aprovechamos para comernos unas burgers allí y un coco con su propio helado dentro de postre.

Repetimos

Al centro de la ciudad volvimos en taxi, si, somos unos ahorradores. Y nos metimos en una cafetería a tomarnos unos zumitos y cafés, ya que en la calle hacía un calor insoportable (básicamente el de todos los días).
Cuando empezó a anochecer les llevamos a Lilia y a Sergio al rascacielos desde el que habíamos visto el skyline hacía unos días. Volvimos a aparecer ahí y volvimos a no consumir nada. Pero a ellos les gustó, osea que mereció la pena.
Tras callejear en la noche de Bangkok, sacarnos unas cuantas fotos con adornos navideños (a 40ºC) terminamos cenando en un chino con comida tailandesa. Y volviendo al hostal termino el fantástico día que compartimos con nuestros compadres!


Estuvimos un ratito de charla, pero nos retiramos bastante pronto a la cama ya que a las 7 teníamos que estar cogiendo el tren que nos llevaría al aeropuerto, para volar a nuestro siguiente destino!

ลาก่อน

PD: Mikel se compró una camiseta del Athletic, de alta calidad por 12€ en el siguiente lugar, donde se pueden encontrar camisetas de casi todos los equipos a esos precios. Os dejamos la posición en el mapa

5 comentarios:

  1. Holaaa, que detallado y meticuloso escriben, chicuelos, me gusta! Nos balconearon con lo de las películas jajajaja.. Sigan la pasando chilo. Ya casi regresamos a casa para que nos preparen golosinas de verdad, no Itsaso? :)

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  2. Ha costado pero ha merecido la pena. Menudo trabajo que os habeis metido!!!!!
    Buenos días de relax en la bulliciosa ciudad. Mucha gente de todos los sitios, ¡que bueno!
    muy bueno y detallado, parece que me he dado la vueltita con vosotros.
    Que poquito os queda, por una parte penita pero tenemos unas ganas de veroooosssssss
    Besos enormes y hasta pronto
    la siguiente entrega antes de volver, espero. Poti

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  3. Leído y releído !!!!
    No es de extrañar que vea mucha gente vuestro blog,merecido lo tenéis.
    Aprovechad y disfrutadlo que os queda poco!!
    Musuak. Itxaso.

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  4. Sois estupendos,y no es porque sea la madre de Itsaso,que maravilla de relato...
    pena de que se os esté terminando el viaje pero menos mal que ya es hora de teneros un poquito en Euskadi.
    Musus

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  5. Como todo lo bueno, se ha hecho esperar pero el resultado es magnífico. Lo he leído un montón de veces y me ha encantado. Ya se que os da mucho trabajo pero espero con impaciencia algún blog más antes de la vuelta. ¡¡¡ MARCHA A TOPE HASTA EL FINAL !!!. Montón de Besos ASUN

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